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La creatividad de los robots a través del desorden

El desorden es un desafío muy grande para los robots, pero un nuevo software de la Universidad Carnegie Mellon puede ayudarlos a hacerlo frente, para que puedan superar los obstáculos andando por la superficie lunar o cogiendo una jarra de leche del frigorífico.

Este software, como nos cuenta el artículo del ecnmag.com, no sólo ayuda a los robots a lidiar eficientemente con el desorden, también ha revelado la sorprendente creatividad del robot en la resolución de problemas.

La creatividad de los robots a través del desorden

"Ha ido explorando las capacidades de un superhumano", ha dicho Siddhartha Srinivasa, profesor de robótica, de su robot móvil de dos brazos: Home Exploring Robot Butler, or HERB. "La muñeca del robot tiene un rango de 270 grados, lo que ha conducido a comportamientos que no esperábamos. A veces, estamos cegados por nuestro propio antropomorfismo."

Por ejemplo, el robot utiliza la curva de su brazo como plataforma para mover objetos. Y no le han enseñado a hacerlo así.

Este software ha sido desarrollado en el laboratorio de Srinivasa por Jennifer King, estudiante de doctorado en robótica y Marco Cognetti, estudiante de doctorado en la Universidad la Sapienza de Roma que pasó seis meses en el laboratorio de Srinivasa.

Además de en HERB, el software ha sido probado en el robot KRex de la NASA, que está siendo diseñado para recorrer la superficie lunar. Mientras que HERB se centró en el desorden típico de una casa, KRex utiliza el software para encontrar caminos transitable a través de un paisaje lleno de obstáculos mientras empuja un objeto.

Los robots son expertos en recoger un objeto en un lugar especifico y soltarlo en otro lugar especifico. Esto tiene grandes aplicaciones en lugares donde el desorden no es un problema, como las líneas de producción de una fábrica. Pero no cuando aterrizan en planetas distantes o cuando están en casas humanas. Estos robots no pueden escalar en un mundo lleno de desorden.

Cuando una persona quiere coger un tetrabrick de leche de la nevera, no mueve cada elemento que se encuentra para retirarlo de su camino. Al contrario, una persona podría mover un artículo o dos, mientras que saca el cartón de leche.

El software automáticamente encuentra un equilibrio entre estas dos estrategias. El robot está programado para entender la física básica de su mundo, por lo que tiene una idea de lo que puede ser retirado, levantado o quitado de su camino. Y puede ser enseñado a prestar atención a los elementos que podrían ser valiosos o delicados.

Una limitación de este sistema es que una vez que el robot ha evaluado una situación y desarrollado un plan para mover un objeto, se ciñe a ese plan sin adaptarse a las circunstancias que puede surgir.

El trabajo de alertar al robot y hacerlos cambios necesarios para corregir su rumbo cuando sea necesario, está en marcha.